Última actualización: 28 de septiembre de 2026
Esta página explica, sin tecnicismos, qué hace Blindaje con la información de tu negocio y de tus clientes. Es la versión corta de nuestro programa escrito de seguridad de la información.
Antes de que cualquier mensaje o documento llegue al modelo de inteligencia artificial, Blindaje detecta nombres, teléfonos, correos, números de identificación, direcciones y datos financieros, y los reemplaza por marcadores como [NOMBRE_1]. Lo hace con patrones más la revisión de un modelo pequeño que ve el texto solo para decidir qué tapar. El modelo que contesta trabaja con los marcadores; nunca recibe el dato real.
Los datos reales se guardan en una bóveda cifrada (AES-256-GCM, con una llave que vive solo en nuestro servidor), una por conversación, y se vuelven a poner únicamente cuando tú ves la conversación o descargas el documento.
La IA tampoco ve los nombres de tus archivos: recibe [ARCHIVO_1], [ARCHIVO_2]… en lugar del nombre, porque un nombre de archivo puede traer datos. Los textos largos se tapan por pedazos, y si un pedazo no se puede verificar, se bloquea en vez de dejarlo pasar. Las fotos que adjuntas en el chat se leen en nuestro propio servidor: la foto nunca sale hacia ninguna IA; solo sale el texto que traía, ya tapado.
Tu cuenta, tus conversaciones y tus documentos se guardan en servidores en Estados Unidos, cifrados en tránsito (HTTPS) y en reposo. Los archivos que subes viven en un almacén privado al que solo llega nuestro servidor; nunca hay un enlace público a un documento tuyo.
Los proveedores que usamos y para qué: Supabase (base de datos y acceso), Anthropic (el modelo de inteligencia artificial y su búsqueda en internet, solo con datos tapados), Google (el modelo de imágenes, solo en el modo Imagen: recibe únicamente tu instrucción ya tapada, la última respuesta de esa conversación como contexto —también tapada— y, si subes una foto para editarla, esa foto; nunca tus documentos), Stripe (cobros), Resend (correos), Vercel (servidores) y Sentry (registro de errores técnicos: puede recibir datos de la petición donde ocurrió el error, nunca el contenido de la bóveda).
Cuando una respuesta necesita información de internet, la inteligencia artificial hace hasta tres búsquedas con la herramienta de búsqueda de Anthropic. La consulta la escribe la IA a partir del texto ya tapado, con la orden de no incluir datos de clientes, y sale a un buscador externo; los resultados vuelven a la IA, no a tu navegador. Cada respuesta que usó una búsqueda muestra sus fuentes.
La IA solo busca: no abre los enlaces que pegues, para que el contenido de un documento privado nunca llegue a la IA sin pasar por el filtro.
Cada empleado ve sus propias conversaciones y los documentos que él subió. El administrador de tu organización ve todo lo de su organización. Nadie de otra organización puede ver nada de la tuya: cada consulta está amarrada a tu organización desde la base de datos.
Zomau no lee tus documentos ni tus conversaciones. Si un caso de soporte lo requiere, te pedimos permiso primero y queda registrado.
Usamos el modelo por medio de su servicio para empresas, que no usa lo que envías para entrenarse. Y aun así, lo que enviamos ya va tapado.
Las contraseñas se guardan con hash, nunca en texto. El acceso de nuestro propio equipo a la plataforma exige un segundo factor. Los empleados entran a tu organización solo por invitación del administrador, y esa invitación caduca.
Tu tarjeta la ingresas en la pantalla segura de Stripe. Nosotros nunca vemos ni guardamos el número completo.
Si detectamos un acceso no autorizado a tus datos, te avisamos por correo dentro de las 72 horas siguientes con qué pasó, qué datos se vieron afectados y qué hicimos. Escríbenos a blindaje@zomau.com para cualquier duda de seguridad.
Puedes borrar documentos cuando quieras desde la aplicación (se eliminan también del almacén) y quitar conversaciones de tu lista; las conversaciones que quitas se conservan para el administrador de tu organización como registro. Si cancelas, borramos tu organización completa dentro de 60 días, salvo lo que la ley obligue a conservar; si la necesitas borrada antes, pídelo por correo.